Trastorno alimenticio Anorexia nerviosa
Caso: Sexo femenino, 14 años. Hasta los 10
años presentó crecimiento y desarrollo normales. Menarca a los 11 años, con
ciclos irregulares. Abandonó los estudios a los 12 años. No consumía alcohol,
drogas o tabaco. Convivía con la madre, con quien mantenía una relación
dependiente y conflictiva. El padre era poco valorado en el núcleo familiar. No
tenía hermanos; una prima era portadora de TCA. A partir de los 10 años
presentó aumento ponderal progresivo, desarrollando obesidad, con peso máximo de
72 kg. A los 12 años adoptó dieta estricta, sin control médico, con selección
de alimentos e inducción del vómito.
Historial clínico: A los 13 años se diagnosticó TCA. Fue
hospitalizada, se intentó cambio en los hábitos alimentarios. Se otorgó alta
con peso en ascenso. Al mes concurrió a con-trol, constatándose adelgazamiento
de 4 kg en 9 días, por lo que fue hospitalizada nuevamente. Se inició tratamiento
farmacológico. Luego del alta retomó una dieta estricta, con selección de
alimentos, restricción hídrica y largos períodos de ayuno; ingestas compulsivas
y vómitos auto-inducidos. Adelgazó 4 kg en 20 días, por lo que fue
hospitalizada por tercera vez. Negaba uso de laxantes y/o diuréticos. Refería
amenorrea en los últimos 3 meses.
Diagnóstico:
Se realizó el diagnóstico de Anorexia
Nerviosa tipo con atracones/purgas, según los criterios del DSM-V, con
componente restrictivo. Además del adelgazamiento severo, presenta
varios de los factores de riesgo descriptos para la enfermedad, como: la
restricción de ingesta calórica, que lleva a un peso significativamente bajo
según sexo y edad. También presenta terror a la ganancia ponderal o a engordar.
Así como algunas de las complicaciones más frecuentes como la distorsión en la
percepción del peso y la imagen corporal.
Diagnóstico
diferencial: vale la
pena mencionar el trastorno de bulimia nerviosa, como otra entidad frecuentemente
relacionada la anorexia nerviosa, la cual puede ser relacionada o confundida
con el trastorno de AN. Esto es debido a que estos dos trastornos tienen en
común su sintomatología, y
con frecuencia uno aparece a continuación del otro en un mismo paciente por lo que es necesario indagar detalladamente en dichas situaciones,
condiciones o circunstancias para descartar otros trastornos.
Evaluación: Examen
físico al ingreso: peso 40,8 kg, talla 1,60 m, índice de masa corporal (IMC)
15,9 (puntaje ZIMC/edad -1,6). Muy adelgazada, piel seca y áspera, cabello
escaso y frágil, uñas frágiles con estrías. Le levantamos las múltiples
pulseras de la muñeca y objetivamos las auto-lesiones en muñeca y en muslos.
Resto de la exploración normal.
Evaluación
psicológica: se destaca un pensamiento concreto,
pobre capacidad de abstracción y rendimiento académico medio bajo. No está conforme
con su imagen corporal, viéndose con peso mayor al real. Su interés se centra
exclusivamente en la alimentación y el peso corporal. Su funcionamiento
psíquico esta signado por vivencias depresivas, fallas en la mentalización, con
pobre capacidad de fantaseo y creatividad, tendencia a la impulsividad compulsividad,
en una personalidad dependiente con fallas en los procesos de separación individualización.
Tratamiento seleccionado: Se inició el tratamiento recomendado:
fijándose un contrato de peso al inicio de la hospitalización, se recomendó
disminución de la actividad física y se indicó reposo en cama una hora luego de
cada ingesta. Se indicó una dieta inicial de 2.000 kcal/día, en base a
alimentos comunes, distribuidos en cuatro comidas. Se suple-mentó con vitaminas
y minerales. Se indicó quetiapina como antipsicótico y fluvoxamina como
inhibidor de la recaptación de serotonina. En el abordaje psiquiátrico se
trabajó en el reconocimiento de la gravedad de la enfermedad y sus
repercusiones. Se mantuvieron entrevistas regulares con ambos padres, abordando
las dificultades vinculares promovidas por la alimentación, fallas en la
separación y conflictos subyacentes.
Evolución del trastorno: Se decidió la separación transitoria
de su madre, permaneciendo la paciente acompañada por una cuidadora provista
por la institución. Esta medida se mantuvo por 20 días, durante los cuales se
logró mejorar la ingesta y aumento en el peso corporal. Se hizo hincapié en el
cambio de hábitos y conductas, para evitar recaídas. Se otorgó alta a los 45
días de internación, con peso de 45,5 kg (Z IMC/edad -0,09). Continuó controles
en forma ambulatoria, en policlínica de psiquiatría y pediatría, con buena
adherencia al tratamiento. No ha presentado recaídas en un período de seguimiento
de 2 años.
Posible protocolo de
tratamiento del mismo:
El
tratamiento se basaría en programas más
o menos estructurados que incluyan:
1. La
psicoterapia (ya sea cognitivo conductual, psicoanalítica, familiar), para cambiar
las conductas alimentarias y los pensamientos irracionales, explorar qué
función tiene el síntoma, para así favorecer la construcción de estrategias
emocionales adecuadas. La psicoterapia familiar pretende modificar las
relaciones entre los miembros.
2. Las
estrategias de apoyo durante el proceso psicoterapéutico que incluyen: a)
vigilancia y tratamiento de las comorbilidades endocrinas, metabólicas,
gastrointestinales, etc.; b) vigilancia y tratamiento de las comorbilidades
psiquiátricas: depresión, trastornos obsesivos compulsivos, alteraciones del sueño,
etc.
3. Un
programa psicoeducativo que permita una mejor comprensión del padecimiento
tanto al paciente como a sus familiares. Sostiene que el tratamiento eficaz
debe tener en cuenta la interdependencia entre la mente y los factores
biológicos que sufra la persona. En estos programas se da una noción más clara
de que el tratamiento no es una intervención puntual sino un proceso gradual
que lleva meses o años.
Conclusión: estrategias
que tú llevarías a cabo en caso de ser el psicólogo que se encargue de dicho
tratamiento.
Sin duda
pondría en práctica la psicoterapia cognitivo-conductual, ya que considero es
la más asertiva para cambiar las conductas alimentarias y los pensamientos irracionales.
Desarrollando una nueva filosofía: reemplazar las filosofías viejas por
pensamientos racionales y alternativos, y obrar de acuerdo con ellos
automáticamente. Además este tipo de terapia servirá para explorar qué función
tiene el síntoma, para así favorecer la construcción de estrategias emocionales
adecuadas. Dentro de esta terapia también implementaría el entrenamiento
asertivo, con el objetivo de resolver problemas de autoimagen y reforzar la autoestima (dar y recibir elogios).
Así como tener autoconciencia y ser responsable de pensamientos, sentimientos y acciones.
También implementaría
la psicoterapia familiar, ya que es un método
especial de tratamiento de los desórdenes emocionales, mediante el cual se pretende
modificar las relaciones entre los miembros y de esta manera tener un apoyo
para el paciente que lo ayude a estar motivado y de esta manera lograr cumplir los objetivos del tratamiento.
Referencias:
Carlos N. Pereyra ¿Qué es terapia
familiar? Educación Médica Continua. Recuperado de: http://www.bvs.hn/RMH/pdf/1988/pdf/Vol56-4-1988-11.pdf
J. Casas Rivero, F. Gerrero Alzola,
M.A Salmerón Ruiz. (2015) Adolecente con anorexia nerviosa. Unidad de Medicina
de la Adolescencia. Hospital Infantil Universitario La Paz. Madrid. 74-81
MENDEZ, Juan Pablo; VAZQUEZ-VELAZQUEZ, Verónica y GARCIA-GARCIA, Eduardo. Los trastornos de la conducta alimentaria. Bol. Med. Hosp. Infant. Mex. [online]. 2008, vol.65, n.6, pp.579-592. ISSN 1665-1146
Psicoterapia Infantil y de grupos.
Seamana 2. Principales Trastornos. Unidad 3. Recuperado de: https://l3.ieu.edu.mx/pluginfile.php/341177/mod_resource/content/1/Apuntes%20S2.pdf
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