Actividad de Aprendizaje 3. Auto-proyecto
de modificación conductual. Tercera parte.
Conducta de tratamiento
Impulsividad, es una conducta problemática en la cual no tengo el control de mis
impulsos o reacciones. Esto ha dado como resultado una conducta ansiosa y por ende una reacción impulsiva y
agresiva. Este comportamiento de
reacciones rápidas, no planeadas, hacia estímulos internos o externos que
siento amenazan mi integridad emocional y física, me ha perjudicado no solamente a mí, sino a terceras
personas como mi familia y amigos, ya que libero mi frustración y ansiedad de
un modo irreflexivo, e inmediato con ellos.
Medio de registro:
Gráfico de frecuencias: En este medio de registro podremos poner en
práctica la “observación activa”; donde
el terapeuta recoge información desde una postura de no juzgar al paciente. Para anotar la frecuencia de la
conducta y respuestas. Únicamente se registrará las veces que la persona tuvo
dicho comportamiento en un periodo de tiempo delimitado.
Análisis del ambiente:
Mediante
un análisis funcional se identificaran los antecedentes y las consecuencias del
comportamiento. En este caso el ambiente
familiar (esposo, hijos, padres, hermanos) es el que tiene gran influencia
sobre el comportamiento problemático. En el ambiente familiar se desarrolla la conducta impulsiva (perdida
de auto-control). Esta conducta se denota de
manera continua y persistente al menor estimulo, la cual desaparece después de
un largo tiempo.
Pondré un
ejemplo de cómo se produce esta conducta: respuesta a una acción: el ambiente familiar (encontrarse ante
una situación que produce amenaza a la integración física y emocional), lo cual
da como resultado una conducta problemática
(impulsividad), produciéndose una respuesta (enojo, frustración, ansiedad, ira,
malas palabras), la cual se denota al estímulo ambiental.
Diseñar un plan
Tratamiento Cognitivo Conductual:
1. Entrenamiento de relajación:
servirá para explicar el papel de la tensión en las
situaciones problemáticas y el grado de reducción de la tensión que se puede
esperar mediante la relajación, sobre todo en las situaciones en donde se tiende
a reaccionar de manera violenta
2. Reestructuración
cognitiva: Con el fin de alterar las
creencias sobre su persona y capacidades, que pueden interferir con el entrenamiento
en habilidades concretas. El principal objetivo de esta técnica es alterar las
reacciones (palabras o reacciones fisiológicas), ante distintos fenómenos o
comportamientos. Además de identificar y
manejar las emociones de forma controlada, que ayuden a tomar conciencia
de la relación que existe entre las emociones, la cognición y el
comportamiento.
3. Entrenamiento
asertivo: El establecimiento de conductas
asertivas permitirá al paciente manifestar sus pensamientos, emociones,
desacuerdos, decisiones, etc. de manera positiva, sin necesidad de agredir o
lastimar a las personas de su entorno. Además,
ayudara a establecer la relación entre la asertividad y la conducta ansiosa
(impulsividad), planteando que el comportamiento asertivo actúa como inhibidor
de la respuesta de ansiedad y que bajo ciertas condiciones, la ansiedad
condicionada puede inhibir la expresión del comportamiento asertivo.
Objetivo:
Desarrollar
una nueva filosofía: reemplazar las filosofías viejas e irracionales por
pensamientos racionales y alternativos, y obrar de acuerdo con ellos
automáticamente. Para conseguir mantener las emociones y la activación
fisiológica dentro de los limites adaptativos y contribuir en la disminución ante diferentes estímulos
que denotan una conducta ansiosa y agresiva, en este caso la impulsividad.
Tiempo de tratamiento:
La
intervención se llevara a cabo en 20 sesiones. La frecuencia de las sesiones
será de una sesión semanal durante el primer mes, para luego realizar dos
sesiones semanales. La duración de cada sesión será de 60 minutos.
Desglose de la conducta general en pequeñas conductas
objetivo a ir trabajando:
- Disminuir los comportamientos impulsivos mediante el entrenamiento en habilidades reflexivas y estrategias de autocontrol.
- Establecer pautas de comportamiento para disminuir los problemas conductuales.
- Mejorar el desempeño y la autoafirmación personal de las relaciones sociales.
- Expresar desacuerdos, hacer y recibir críticas, así como defender y respetar los derechos propios y los ajenos.
- Identificar las dificultades para comunicarse (verbales y no verbales), para expresarse efectivamente y manifestar una conducta adecuada.
- Resolver problemas de autoimagen y reforzar la autoestima (dar y recibir elogios).
- Convencer de la lógica y beneficios de estas nuevas ideas para motivar a la persona en el compromiso responsable de adaptarlas como propias
§
Los reforzadores a utilizar cada vez que se cumplan
las conductas o respuestas objetivo y el registro diario de las conductas son:
Reforzadores positivos:
Las
conductas deseadas y objetivos alcanzados pueden motivarse por medio de reforzadores
sociales como: palabras de elogio, atención, reconocimiento, aplausos, y gestos de afecto o aprobación como
por ejemplo: (¡lo estás haciendo genial, sigue así, estupendo, que bien lo has
hecho! etc.).
Evaluación de resultados:
Trascurridas
las 20 sesiones del tratamiento, se espera comprobar el logro de los objetivos
terapéuticos. Mejorando el desempeño y la autoafirmación personal de las
relaciones sociales. Además de poder expresar de manera apropiada los
sentimientos y pensamientos sin producir angustia o agresividad (impulsividad).
Así como tener autoconciencia; ver, pensar, ser consiente y proyectarlo al
mundo exterior.
Programa de seguimiento y
mantenimiento:
Una vez alcanzados los objetivos se procederá a dar el alta terapéutica,
manteniendo todos los avances mencionados tras 6 meses de seguimiento. El
seguimiento consistirá en citas mensuales con el terapeuta, en el que se
revisara el funcionamiento cognitivo conductual del paciente, así como su
desempeño personal, familiar y social. Con la finalidad de comprobar que el
tratamiento ha dado resultados o en caso contrario implementar otra técnica de
tratamiento que ayude en el control de impulsos.
Conclusión y análisis:
Llevando a cabo la terapia
cognitiva conductual anteriormente establecida se podrán ver cambios y
beneficios a corto y largo plazo. Ya que la modificación de conducta tiene como
objetivo promover el cambio a través de técnicas de intervención psicológicas para
mejorar el comportamiento de las personas, de forma que desarrollen sus
potenciales y las oportunidades disponibles en su medio, optimicen su ambiente
y adopten actitudes y conductas útiles para adaptarse a lo que no puede
cambiarse. Algunos de los beneficios que se encontraran son:
- Mejorar el desempeño y la autoafirmación personal de las relaciones sociales.
- Se identificaran las dificultades para comunicarse (verbales y no verbales), para expresarse efectivamente y manifestar una conducta adecuada.
- Se podrá asumir responsabilidades de sentimientos y acciones.
- Se podrán expresar las emociones de forma apropiada y regularlas de forma eficiente.
- Se obtendrá un conocimiento racional y asertivo.
Referencias:
López Hernández-Ardieta, M. (2013). Tratamiento
psicológico de la impulsividad desde la perspectiva de las terapias de conducta
de tercera generación. A propósito de un caso. Anuario de Psicología, 43 (1), 117-127.
López Blanco, B., & Rodríguez García, E., &
Vázquez Pineda, F., & Alcázar, R. (2012). Intervención cognitivo conductual
para el manejo de la ira. Revista
Mexicana de Psicología, 29 (1), 97-103.
Sierra, J., & Ortega, V., & Zubeidat, I. (2003).
Ansiedad, angustia y estrés: tres conceptos a diferenciar. Revista Mal-estar E Subjetividad, 3 (1),
10 - 59.
IEU Apuntes Semana 3. Modificación conductual. Unidad
III. Diseño e implementación del plan conductual [Recuperado de: https://l3.ieu.edu.mx/pluginfile.php/321290/mod_resource/content/2/Apuntes%20S3.pdf